¿Sirve para un salón de uñas o solo para peluquerías?
Para las dos cosas, y para una barbería igual. Kalys nace probándose a la vez con un salón de uñas —una sola persona, servicios cortos y encadenados— y una peluquería con varias personas trabajando a la vez. El mismo motor de agenda sirve para ambos casos.
¿Mis clientes tienen que instalarse algo?
No. Tú llevas la agenda y ellos siguen hablando contigo por WhatsApp, como ya hacen. El recordatorio y el justificante les llegan ahí, con un botón, sin pedirles ninguna aplicación nueva.
¿Me cobráis comisión por lo que cobro?
No. Pagas 15 € al mes de precio de lanzamiento —después, 19 €— y lo que cobras, sea en efectivo o con tarjeta, es tuyo entero.
¿Emitís factura?
Todavía no, y te lo decimos así de claro porque no todas las herramientas del sector lo son. Kalys emite un justificante de servicio —descripción y total, sin numeración ni aspecto de factura— mientras se prepara para Verifactu, que entra en vigor el 1 de julio de 2027 para autónomos.
¿Puedo sacar mis datos si me voy?
Sí, cuando quieras y sin pedir permiso a nadie. Son tus clientes y son tus cuentas.
¿Quién hay detrás?
Una persona, en Canarias, construyéndolo con dos negocios reales de por medio —no a ciegas— y hablando con las dos mientras lo hace. Si escribes, contesta quien lo programa.